Tuesday, March 31, 2015

Los mensajes del voto/MIRANDO DE ABAJO


Claudio Ferrufino-Coqueugniot

Lo que diga García Linera no importa. El hombre es un idiota, otro de los fatídicos inventos de un pueblo necesitado. Use “unipolar”, “bipolar”, para describir coyunturas, mueva sus dedos como mago, ponga los ojillos entre de diva y pensador, nada. Acudo a mi padre y su contundencia: es un cojudo.

En algo tiene razón, en la crisis de liderazgo, que parte desde incluso su presencia de elemento definidor, sabio y sentencioso. Basta seguirlo con cuidado: amalgama lugares comunes, se presta de un lado y del otro, elucubra desde una crisis de identidad personal, acompaña el mamotreto con gestos y listo… Tiene a sus pies un pueblo marica, voluble como cometa de papel en el aire, y colorido, por supuesto, detalle que no se debe olvidar. Hay que preguntarse al fin si somos complejos o solo multicolores. Si hay una herencia en el carnaval donde la sociología y la historia pudieran bucear, o simplemente una orgía perpetua de seres básicos y malformados, mal informados también.

Salen resultados del voto. En principio debieran alegrar porque suponen una avería en el tanque blindado del sistema. Lástima que no se debe leer así. Es sencillo. Ya está, o se avecina, una crisis económica que acarrea indispensables cambios. Como el payaso venezolano, Chávez, Morales compró popularidad atacando la fuente misma de desesperación: el tremendo complejo de inferioridad boliviano, que se refleja en bravuconadas de cantina, comenzando con el ejército, sin muestra alguna de coraje o valentía. Aquellos, los de uniforme, corrieron en todos los frentes donde aullaban conseguirían fulgurantes victorias. Así vamos, como la institución “fundamental” de la “patria”.

Del otro lado lo mismo; en la oposición no se renuevan las viejas y corruptas caras. En la tercera rueda del carromato, gente como Carlos Mesa se basta con un salario para alegrar un atávico servilismo. No suele haber milagros. Este proceso tomará décadas, si el tiempo tiene algo de vaticinio en esa geografía informe con nombre. No se ve, hasta ahora, porque los formadores de pensamiento parte son del espeso api -delicioso- del no hacer nada ¿para qué?

Beni, que hasta ayer presentó una poluta pero determinada resolución ante el embate tiránico, parece haber aflojado. Patzi, creador del monstruo que devora nuestro futuro, ahora dice estar en otra orilla. Tierra del alcoholatum (Viscarra) donde todo es posible, menos los imprescindibles triunfos de la creación y el trabajo que solidifican cualquier cimiento. Vivimos en el aire, y Garfio es el capitán. En Cochabamba, Canelas retorna sin empacho. Dijo y no dijo; soy y no soy; to be or not to be; pónganlo en quechua, en aymara, en guaraní, la misma paja.

Esta perorata insensata de mis columnas, que muchas veces me aconsejo detener, parar, enterrar, disolver, semeja un tirarse contra la pared en perjuicio propio, sin posibilidad de redención y menos de porvenir. Oferte soluciones, me piden. Y no las tengo, ni las tendré mientras me devane los sesos tratando de averiguar qué hay, si algo, detrás de esta fachada inverosímil de mi pluriraza. Morales y sus secuaces, los “socialistas” de les temps modernes, lo hicieron mejor. Penetraron quizá por azar en el meollo del asunto, la falta de solidez del boliviano ante el universo. Condición de los pueblos supervivientes tal vez, pero ¿hasta cuándo? Algún día se tendría que superar esta encomiable resistencia para salir del estado animal. Mientras tanto que salten los caporales, cumbre del pensamiento nacional, el aporte de Bolivia a la humanidad, una urbe de muchachos vanidosos que con pretexto de vírgenes paridoras, alimentan veleidades de puto y de patrón.

Drástico, sí. Por eso debo retirarme a mis aposentos de invierno y leer sobre el negro general Dumas, padre de Alejandro escritor, que cambió las hebillas plateadas por el sable atravesando hueso y opacó en su momento al enano Napoleón.
30/03/15

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Publicado en El Día (Santa Cruz de la Sierra), 31/03/2015

Imagen: James Ensor

Thursday, March 26, 2015

North Monroe Street/CUADERNOS DE NORTEAMÉRICA

Claudio Ferrufino-Coqueugniot

La lámpara no tiene luz. Es de día, no la necesito. La Paz sube por un lado y baja por el opuesto. La veo desde mi ventana. Y el mariscal (Sucre) señala algo con su brazo frío.

Miraba, en Arlington, un grupo de árboles, unos tachos de basura y las ardillas jugando en los vallados. Era marzo, muriéndose el invierno. Mi apartamento se encontraba en la planta baja de una casa de dos pisos. Por la ventana delantera, a las seis, venía Chris, que vivía arriba. No era mía. Los días pasaban y yo subiría, tenso, a su puerta.

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Publicado en SIGNO (La Paz), septiembre-diciembre, 1991
Publicado en Opinión (Cochabamba), 07/11/1991

Tuesday, March 24, 2015

Gritos y susurros/MIRANDO DE ABAJO

Claudio Ferrufino-Coqueugniot

Nada, solo robarle el título a Ingmar Bergman sin intentar pasar esa historia suya de enfermedad terminal a otra, igual terminal, la de Bolivia como país. Gritos y susurros de una endiablada muchedumbre de acólitos analfabetos y delincuentes, letrados y delincuentes también, y la asechanza histérica de dos líderes que como gemelos encontrados le han hallado a esto una boyante veta comercial.

En Bolivia la política no es asunto serio. La fiesta sí. La filosofía del “meterle nomás” está tan arraigada entre nosotros que es idiosincrásica. Se la permite, se la respeta. Pendejo es, en la acepción de vivo, quien logra engatusar a los demás, en el fraude perenne de nuestro intercambio social, en la falsa comunidad de individualismos mezquinos. ¿Seria la política? Jamás aquí, donde hasta los “inteligentes” ofertan las nalgas por mínimo rescate; a veces por una palmada de amo. Vidas perras, amores perros… sin siquiera tocar el detalle no de pueblo enfermo pero de pueblo cobarde.

Hay malestar por lo que está ocurriendo en el Beni. Pero al Beni, quizá el último espasmo de orgullo boliviano, se lo abandonó ya, hace bastante. Parece no importar. Salen manifiestos, se dice y se desdice, pero al fin, y siempre, los Dioscuros de palacio se  salen con la suya. País en venta, este, o ni tanto; país expuesto, mejor, al embate y la toma de quien pueda hacerlo. Total, aquí se practica una experiencia social única en la historia de las Américas. Mentira, así conviene a los gringos, que prefieren no rascar el caparazón del narcoestado y verlo como tal. De todos modos es asunto secundario aunque delicado, porque nadie quiere conceptualizar erróneamente al embaucador indígena, ni que se dude de la corrección política de sus movimientos en cuando a minorías y movimientos sociales. Mejor dejarlo así, que no pesa tanto, y sigue proveyendo al mundo de droga que engorda más a cristianos que a moros, más a banqueros que a pueblos, haciéndole el juego a la mafia y el gran capital. Nada mejor que una bufonada rojilla para esconder el fantástico negocio millonario.

¿Cómo romper la demencial tradición de lucrar a como dé lugar, de creer que el expolio de una tierra pueda ser eterno? Tengo ideas no muy piadosas que causan escozor entre la cagalera intelectual. No soy, ni quiero serlo, políticamente correcto, porque en primer lugar en Bolivia no hay política, y la supuesta brillantez de tipos como el Mono Paz eran solo arrebatos patronales en una marea de pueblo agobiado por el peor síndrome, el de pongo. Un cirujano, es lo que se necesita, eficiente y brutal. No retórica sino bisturí. Saquen sus propias deducciones.

Acusamos a Morales y al otro de una y más cosas, pero no nos acusamos a nosotros mismos de ser los artífices de semejantes engendros. Si a simple vista, con un análisis superficial de qué fuimos y qué somos, estamos ante la mejor representación nuestra en toda la historia. El uno y el otro, más el primero que el segundo, es la materialización de todas las taras bolivianas; por eso, a pesar de que se discrepe, nos hace sentir tan bien, como si el hecho de haber sido paridos en el culo del mundo al fin hubiese hallado justificación e incluso alegría.

Gritos y susurros, los extremos, jamás la llaneza del valiente (léase cojudo) que plantando bandera enfrente con hidalguía al oponente. En Bolivia hasta la mente, ideas, convicciones políticas (si las hay) sirven de objetos de mercadeo, trueque, contrabando. Si a este pueblo se lo pusiera en un cuadrilátero de lucha libre y se le asignara una máscara sería la de Mil Caras, aquella vieja leyenda mexicana del deporte. Y Evo, Evito, Huevo, Huevón, Eva y etcéteras según comenta la turba, se convierte en el emblema de todo lo que no se debe ser para conformar un país, y todo lo que sí para conformar Bolivia.
23/03/15


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Publicado en El Día (Santa Cruz de la Sierra), 24/03/2015

Imagen: Fernad Léger/Les Femmes au Perroquet

Friday, March 20, 2015

Punk Rock Girl/CUADERNOS DE NORTEAMÉRICA

Claudio Ferrufino-Coqueugniot

Just you and me, punk rock girl.

Día de invierno. Me oscurezco en la barra con cerveza. Todo es negro: mi piel, la cerveza, la noche, tu pantalón de cuero. Subes la pierna, muy cerca mío, frente mío y la frotas sin hablar. Te miro. No sonríes. Pienso que he de tocarte. Pero me acaricias un poco y, sin decir nada, te retiras.

La puerta es un marco en la noche, un cuadro vacío.

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Publicado en Opinión (Cochabamba), 02/10/1991

Imagen: Mike Giant

Thursday, March 19, 2015

La muerte de mi abuelo Armando/VIRGINIANOS

Claudio Ferrufino-Coqueugniot

Los Ferrufino mueren sin queja.

Siento necesidad de hablar de aquella querida sombra. Mi abuelo Armando era un hombre inmenso, de voz profunda. Fuerte. Correcto y seguro.

Digo de él. Mi sangre es su sangre y en mis ojos algo hay. Son las pupilas de todos nuestros muertos, con brazos de hierro y voces como ocultos ecos detrás de la noche.

El abuelo enfermó. Un día, en cama, con mi padre al lado, sintió venir la muerte. Católico, habíase ya confesado. Pidió muy alto: "¡pantalones!". Demandaba sus ropas para recibir el fin de pie y vestido.

Lo dije, morimos sin queja.

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Publicado en PRESENCIA LITERARIA (Presencia/La Paz), 23/12/1990
Publicado en VIRGINIANOS, Los Amigos del Libro, Cochabamba, 1991

Fotografía: Armando Ferrufino Camacho con sus hijos María Teresa y Joaquín y su sobrina Luisa


Tuesday, March 17, 2015

Il Divo (Evo)/MIRANDO DE ABAJO


Claudio Ferrufino-Coqueugniot

Que Brasil Sambódromo, Evo (no Bolivia), Diablódromo. No se premia un grupo aymara en Viña del Mar, Chile, entonces Evo siente que debe contar con viña propia. Claro que estas sensaciones suyas bastante agudas tienen su lado económico aparte del patrioteril o del romántico. Hay réditos detrás de tablas, siempre. El líder no piensa, siente, pero palpa el vil metal mejor que nadie.

No hace mucho, hablando de la ilustre patota juvenil PODEMOS, lo oí sentir que tenía un deseo de formar parte de Europa. Hasta ahora no se me ha aclarado. Los lambiscones prefirieron taparlo y los otros no dar candela a un asunto que podría quemar. El sensualista mira mucho más allá que nosotros, mira desde adentro, desde el oscuro ojo primigenio…

Guárdese el mundo que las próximas olimpíadas se harán en Orinoca y la estatua del Generoso pasará con cincuenta pisos la del tirano norcoreano. Guarde la reina que pronto crecerá a imitación de Buckingham y a escala con mucho superior, el palacio de la realeza Morales. Y Cabo Cañaveral pasará a la historia luego que el Supremo elija el sitio para lanzamientos interplanetarios, allí mismo desde donde ahora se tiran cohetes en carnaval. Es que el mundo no ha visto nada aún. Los rascacielos de Abu Dhabi serán enanos ante el encono aymara que no solo rascará sino trepanará las estrellas. Los marcianos que no se comunican con nadie desde que murió Orson Welles, han dicho al Inca que se prepare a caminar por el haz de luz que arrojarán desde los confines del universo. Por allí aireará sus nalgas andinas, tersas como papa morada, para impactar en el no tiempo a las razas galácticas que querrán copular con él para alcanzar la Especie.

Hay un problema que no ha sentido. Que en algún lugar de otro mar hay un califa que no se anda con vueltas y decapita con cuchillos cortos. Tendrán que decidir quién es quién y si dividen o comparten el mundo. Hasta las largas pangas nigerianas se han inclinado al islámico. Falta que Evo le rinda pleitesía o que encare esta vez la imposibilidad de una vida con dos amos y mande las inconmensurables huestes alcoholizadas de Achacachi a mostrar cómo se gana una guerra con perros degollados. Mientras tanto no se sabrá con certeza si Evo manda o es segundón. Dicen que la pelea de Mayweather y Pacquiao es la histórica, pero esta entre el Califa y el Inca sería recordada hasta el fin de la Coca Cola (con Choquehuanca asistiendo en toalla y esponja). Hay que enviar una misiva al Papa para que haga los arreglos…

Evo otea el horizonte con su catalejo de ojo negro. Nadie ha podido ejercitar este arte así. Mira y siente. Los cartesianos quedaron en el basurero de la historia. Siento que llegaremos a Marte, y zaz, en Marte danzan morenada. Siento que Bolivia forma parte de Europa, y de golpe Daniel Cohn Bendit le alcanza un cetro recién creado de emperador del viejo y nuevo mundo, uno con pomo redondo y tétrica abertura al centro, la mirada del cíclope.

Troya (o la historia)… allí va Evo montado sobre un guanaco y con tremolante casco tarabuqueño, a lanzarse como Juana de Arco contra las murallas. Detrás de su carroza arrastra los moribundos cuerpos de Aquiles y Héctor alrededor de Orinoca. Apolo le tiró flechas que rebotaron en la permanente (peinado) que caracteriza al mito. Yo soy el comienzo y el fin de la historia dice el nuevo Atila. Donde pisa no crece más la hierba porque sus correligionarios cocaleros convirtieron todo en un erial.

Vuelvo a lo que me preocupa. Qué dirá el califa al respecto, porque asociar dos vanidades se hace imposible. Siento, y porque siento ustedes existen, afirma Evo en un disminuido Partenón de barro que por largo tiempo ha sido cagadero y meadero en el altiplano boliviano. Parece no importarle porque los sicofantes aplauden y el vice da saltitos de novicia rebelde.

¿Andreotti? Poca cosa. ¿Ceausescu? Peor. Evo para todo el mundo.
16/03/15

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Publicado en El Día (Santa Cruz de la Sierra), 17/03/2015

Imagen: Caricatura de Mencho

Tuesday, March 10, 2015

ISIS destruye Nimrod/MIRANDO DE ABAJO

Claudio Ferrufino-Coqueugniot

Dicen que el nombre le vino a esta anciana ciudad asiria del mitológico flechero que desafió a los dioses, o a Dios. De poco ha servido… ISIS ha destruido el legado de milenios, a golpe de combo y de topadoras. Estos seres rechazan el pasado que no se asocia al ya maldito profeta, Mohamed, a tiempo de rechazar el futuro mientras utilizan electricidad y palas mecánicas que debiesen ser igual de heréticas que los monumentos históricos.

Días atrás comenzaron derribando el museo de Mosul, convirtiendo sus inigualables piezas en polvo. Poco antes, hicieron explotar la biblioteca de la misma ciudad, quemando una importante colección de manuscritos antiguos y otros libros; 8000 en total.

Aterra que en pleno siglo XXI lo veamos. Han vuelto las guerras de religión y en apariencia solo servirá el medioevo para derrotar al medioevo. Las noticias muestran que las medias tintas de Obama están desfasadas de un cruel mundo que vuelve a despertar. El asunto tiende a empeorar ahora que interviene Irán. Fuera de la geopolítica moderna, asistimos a un teatro de guerra pérfido; los chiítas y sus aliados persas ya lo han anunciado, que cuando caiga Tikrit vendrá el castigo, la venganza, la revancha. Ganará el peor en términos de piedad y, da pena decirlo, no hay otra salida en vista, ninguna que nos asegure que no perderemos como hombres lo poco o mucho que hemos ganado en términos de convivencia. No hay otra lucha contra ISIS que la del exterminio, ahogar en sangre la locura y alcanzar una nueva pausa histórica que quién sabe cuánto durará.

ISIS recrea lo que ha venido siempre ocurriendo: Timur que destruye Damasco hasta sus cimientos; el Taliban, que con tanques convierte en cascajo los gigantescos Budas de Bamiyan. Las notables pinturas cristianas de las casas-cueva de Capadocia, a quienes los invasores que desterraron a los que las pintaron quitaron los ojos para evitar el mal de ojo sobre ellos y su ganado. Descabezados monarcas y estatuas de Angkor. Tibet que fue asolado por la obsesión comunista en tiempos de la Revolución Cultural y cuya fobia privó al mundo de tanto notable arte religioso y arquitectónico. Los chinos, hoy, que levantan monobloques en Kashgar, encima de edificaciones milenarias de los nativos uigur -musulmanes de habla turca-, tratando de llenar la conflictiva zona con la etnia han, en aras de evitar lo que ocurre en el resto de Asia Central y el fundamentalismo islámico.

Tuvimos, con la Conquista, aparte de espantoso genocidio, la destrucción del mayor legado cultural de Indoamérica. Desde el Coricancha, en Cusco, que fue saqueado, arrancadas sus láminas de oro, arrojadas al piso y desnudadas de ornamentos las momias, hasta la acumulación de la mejor orfebrería en aras de pagar el rescate del Inca. Obras que se fundieron para convertirse en panes dorados y plateados para comprar el establecimiento de otro tipo de arte, diferente pero no menos hermoso, en las cortes de España y más allá. O, siguiendo con castellanos, extremeños, andaluces y vascos en América, los fatídicos extirpadores de idolatrías que persiguieron con saña y eficiencia los resabios de las religión y cultura ancestrales, quemando ídolos en autos de fe y rompiendo a picota lo que quedaba escondido del pasado.

Dice Margaret Aston, historiadora británica, y lo pongo literal del lugar en que lo leí, que esta destrucción se explica por el poder que se atribuye en la conciencia social a esos objetos, en especial los religiosos, porque ellos “adquieren un poder simbólico y amenazador”.

Mucho queda todavía y, felizmente, aunque parezca una aberración decirlo, la mayoría de las obras imperecederas de las culturas del mundo están en museos occidentales como legado imperial. Nimrod sobrevivirá en las joyas que guarda el Museo Británico y así… Mientras tanto, ISIS ya amenazó que la próxima víctima de su odio será Nínive, casi como destruir el mito humano.

09/03/15 

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Publicado en El Día (Santa Cruz de la Sierra), 10/03/2015

Fotografía: Nimrod

Monday, March 9, 2015

SEVILLA | LITERATURA - Nace ‘La Antibiótica’




Nico Salas

Llega Sevilla para quedarse: una nueva revista literaria, La Antibiótica, publicada por Bitiji bajo la dirección de Emilio Losada.

¿Cuáles son los contenidos de la revista?
–El eje central es la figura del enorme poeta Fernando Cañas, fallecido accidentalmente hace poco más de diez años. Incluimos varios textos sobre él escritos por Juan Diego Fernández, su hermano de correrías ochentenas, y por mí mismo. También nos ha cedido un texto el poeta Mauricio Gil Can, y José Rasero Balón ha escrito un maravilloso poema para la ocasión. Completa el número un descacharrante relato de Venthor Gómez, el avance editorial de una novela de próxima aparición escrita por dos tipos excepcionales, Pablo Cerezal, cuya novela Los cuadernos del Hafa me dejó de piedra este año, y Claudio Ferrufino-Coqueugniot, uno de los mejores prosistas actuales de América Latina. En el apartado de la poesía incluimos poemas del propio Fernando y de José Rasero, de José Antonio Gamero Romero, de Nieves Mazón, de Lejano y de Martín de Bilbao, todo un personaje.

En la presentación se rendirá homenaje al poeta Fernando Cañas. ¿Por qué?
–Conocí a Fernando hace veinte años y su muerte me dejó hecho polvo. Conviví dos veranos con él en pensiones baratas cuando trabajábamos de figurantes musicales en un programa de Canal Sur TV que giraba por Andalucía, a mitad de los noventa. Hablábamos muchísimo de literatura, pero siempre me negó su condición de poeta. Pocos años después del fatal episodio, Juan Diego tuvo a bien pasar a limpio muchos de los poemas que Fernando había escrito en cuadernos y los consiguió publicar en EH Editores bajo el título de Diamante roto. Cuando el libro cayó en mis manos no me lo podía creer: Fernando, aparte de ser un humano excepcional… ¡era un maravilloso poeta! En la revista se incluyen varios inéditos que han ido apareciendo tras la publicación del poemario en 2007. Nunca podré agradecerle lo suficiente a su hermano Manolo y a José Rasero esta aportación. La obra de Fernando merece ser reivindicada constantemente y yo no voy a cejar en el empeño. ¡Gloria eterna para Fernando Cañas!

Con la que está cayendo, ¿hay que ser valiente para crear una revista literaria en este país?
–En el resto del país hay que ser muy osado, en Sevilla hay que estar como una cabra. Yo lo estoy, así que a tirar para el monte. Y balando, si es preciso.

¿En qué consistirá la presentación?
–Todo lo que habría que decir está escrito en La Antibiótica. Por mi parte, he formado un grupete para la ocasión, Los Tetas Romeras. Musicaremos a lo Velvet Underground un bellísimo poema de Fernando y daremos paso a la verdadera estrella de la noche: el increíble Perpetuo Fernández, el más notable álter ego de Juan Diego Fernández. Él solo se come el escenario. Su actuación es imperdible.

¿La idea es que esta publicación tenga continuidad?
–Tristemente y por razones que no vienen al caso, tras este número yo salgo del proyecto. Tengo que decir que La Antibiótica es un invento mío y he dirigido y coordinado este número con entera libertad. Bitiji tiene intención de seguir y yo les deseo lo mejor.

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De andaluciainformacion.es, 22/01/2015

Tuesday, March 3, 2015

El Pepe/MIRANDO DE ABAJO

Claudio Ferrufino-Coqueugniot

Antes de que Mujica fuera presidente y cuando Facebook estaba en pañales, alguien, al parecer un expolicía o militar, desprestigió en su página del sitio el ascenso político del (ex)tupamaro. Contaba, y sugería además, que no se había dicho todo, que Mujica se entregó sin resistencia alguna, a pesar de tener una subametralladora consigo, alzando los brazos y gritando: “no disparen, soy el Pepe”. Será estupidez o que nunca estuviera en situación semejante, pero creo que si se toman las armas es para matar, y que sabiendo de un enemigo implacable, despiadado no impiadoso, no entregaría mi cuerpo a la sevicia de la represión. Walter Pernas, en Comandante Facundo, lo cuenta de otra manera, que le apuntaron y conminaron a rendirse. Dice Pernas que los militares se burlaron porque Mujica llevaba vino y longaniza, como para una fiesta. El anónimo que lo desprestigiaba hablaba de que el guerrillero quería echarse un polvo con la Parda, su compañera de entonces y ahora. Mala suerte. Sombras que esconden la historia. En su momento saldrá, quizá, o permaneceremos con los mitos -más sencillo- y los detalles a medias; en esto y en lo otro…

Vale preguntarse si todavía importa. La idea tupamara, más bien una obsesión, fracasó en el plano político y en el militar. Por lo general las vanguardias revolucionarias no sirven. El fracaso del bolchevismo, que se apoderó, mediante golpe de estado de una élite, de la revolución rusa lo ha demostrado con creces; el bolchevismo fue el triunfo de la derecha por encima de una insurrección popular. El comunismo, o la pantomima hecha de un panorama en realidad no muy claro, menos en los tiempos que corren, no solo ha caducado: ha muerto. Los estertores de Corea del Norte ni siquiera son reflejo suyo y China de socialista no tiene nada. Menos los bufones entronizados en Cuba, Nicaragua, Venezuela, Ecuador, Bolivia, Argentina, y también Brasil, que manejan bien la propaganda al respecto pero que de conceptos no quieren saber, mientras menguan como dioses del pingüe negocio de mártires y pobres.

Se ha promocionado al Pepe (Mujica) destacando su honradez. Valga, por qué no, ¿pero no es esa una actitud esperada? ¿Por qué resaltar tanto su modestia económica? Lo lógico es que quien entre a trabajar en oficina pública salga de ella con los mismos dineros. Pero no, sobre todo para nosotros latinoamericanos: pecado. El robo implica distinción. A más ladrón, mayor prestigio. Mujica encarnó estos años la saludable contra, que sirvió a los otros, a los de la nación latrocinio, para continuar robando. Finalmente estaba él, para reivindicar con gloria el socialismo. En esta condición jugó el papel de tonto útil. Peor cuando en repetidas ocasiones ensalzó al “hermano Evo”, y acompañó con su presencia el drama venezolano defendiendo primero al avechucho (Chávez), y luego a este otro… En ese punto la supuesta decencia se hace sospechosa, o hay carencia de juicio o prima la mala intención. Hubiese sido mejor una antropofagia política, crítica sana, y no tanto lameculismo como el que ofreció a los de marras.

Al menos no quiso aferrarse al cetro. Espero que por convicción y no cansancio. Hay que darle la opción de la duda. Lástima que no quede como epopeya sino como anécdota. El peso del Uruguay es mínimo incluso en el espacio americano. Su pequeño escarabajo en contraste con los Lexus del curaca, la chacra y el camino de tierra opuestos a la opulencia kirchnerista son parte de una coyuntura amable. Si sirvieron para algo, difícil. Cenicienta no participa con peso en el devenir del futuro.

Se quiere creer que los cuentos de hadas edifican escuela. Sin embargo, quitándoles su difuso vestido, hallamos debajo imperios de tiniebla, mares tenebrosos.
02/03/15


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Publicado en El Día (Santa Cruz de la Sierra), 03/03/2015

Monday, March 2, 2015

Skanderbeg/EJERCICIOS DE MEMORIA


Claudio Ferrufino-Coqueugniot

Su nombre era Jorge Castriota, albano. De niño fue llevado a Turquía en calidad de rehén -noble- y lo educaron allí. Escapó de la custodia del sultán reintegrándose a su pueblo para levantarlo contra los otomanos.

Montañas de Albania; tierras yermas que se van subiendo y subiendo hacia las colinas, alejadas de alguna vegetación. Montañas de Albania; en ellas los hombres han educado tanto los bigotes que éstos crecen, negros, hasta donde el decoro lo permite, es decir son infinitos. Tez oscura clarificada en la luz lunar. Montañas de Albania, altaneros hombres fieros.

Una leyenda se ha asomado al mundo. De barba y bigote. De odio. De amor. De sinrazón. De valentía. Huye en el silencio de los montes, luego de asestar golpes definitorios al invasor. Llueve; Albania se moja en la tormenta. Los guerrilleros escudan las ropas del frío. ¿Quién los asusta en la niebla? El enemigo agiganta sus jenízaros en el anochecimiento. Son mil contra tan pocos. Pero Skanderbeg está allí, inmutable, echado en el horizonte, presto para la historia. Las canas lo han invadido un poco. Tira el rostro atrás y atrapa el postrero crepúsculo. Quieto, el país aguarda. Un ojo lo atisba, un ojo campesino esperanzado. Skanderbeg no se ha movido hace dos días. Y se levanta.

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Publicado en TEXTOS PARA NADA (Opinión/Cochabamba), 28/10/1988

Imagen: Monumento a Skanderbeg en Krujë, Albania