Thursday, March 28, 2013

Nota sobre Xul Solar/EJERCICIOS DE MEMORIA



Claudio Ferrufino-Coqueugniot

El surrealismo no se dio en América Latina con el mismo ímpetu que en Europa. Diversos factores lo explican y no nos corresponden ahora. A pesar de eso, hay lunares interesantes que, dada su originalidad, se incluyen en tal escuela, como es el caso de Xul Solar, pintor argentino.

Dueño de una fantasía muy especial, Xul Solar excede a su tiempo y a su nación. Es el solitario orfebre de sus obsesiones. Pinta gigantes y grotescas naves espaciales similares a los dibujos de un niño. Sus telas se asemejan a las de Paul Klee.

Pienso que es un poco irrespetuoso con su memoria el encasillarlo en una corriente. Hombres de su talla tienen como hábitat el aire, la libertad.

Solar pertenece a aquella época argentina plena de arte (años 20-30). Se baila el tango sobre maderos mal lustrados y los versos tienen un dejo de burdel. Es el tiempo de Irigoyen, de Uriburu, horas de política extrema: asesinatos, bandas fascistas, bombas ácratas. La intelectualidad rioplatense mira hacia el Viejo Mundo y funda con ese parámetro la cultura más occidental de este continente. Es infinito el número de nombres y eventos dignos de mencionarse.

Sobre la oscuridad que albergaba luces intensas, sobre el prolífico y tenebroso Buenos Aires, el pintor pasea su imaginación igual a un dios a quien no interesan mucho las trivialidades humanas. De la soledad surgen las formas y colores; el pintor siente poseer el mundo.

Borges, que había leído y visto todo (o palpado), afirmaba que sólo en dos o tres ocasiones en su vida sintió estar ante una personalidad genial. Citaba entre los dichosos poseedores de su recuerdo a Xul Solar...

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Publicado en Textos para Nada (Opinión/Cochabamba), 05/12/1987

Imagen: Ciudad y abismos, 1946


4 comments:

  1. Es un tema sobre el que se ha escarbado poco. Y no sólo en la pintura. Porque la mentalidad eurocentrista de las elites económicas e intelectuales en América Latina (que muchas veces son lo mismo) ha considerado para la posteridad sólo a lo que le ha encontrado el aroma europeo. O bien, le ha endilgado a la fuerza una influencia europea a ciertos autores, que en muchos casos no tienen, o que incluso podrían ser considerados precursores.

    La subvaloración de lo que se ha producido en esta tierra ha sido un leit motiv cultural, y se arrastra hasta el día de hoy.

    Un saludo afectuoso, estimado Claudio.

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  2. Sí, Jorge. Si se pregunta a un joven latinoamericano sobre Xul Solar, por ponerlo de ejemplo, es casi seguro que no sabrá de qué o quién se trata. Nos regimos bajo cánones universales, lo que no está mal, pero no miramos más cerca. Gran error. Un abrazo y como siempre gracias por los comentarios y observaciones.

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  3. El olvido. Ingrata ignominia, fiera e injusta maldición de los hombres grandes.
    Nikola Tesla, lejos de las artes, pero también de talla gigante, es otro soberbio ejemplo. Casi nadie, quizá muy pocos o ningún joven q no séa prolijo ingeniero, lo recuerda. La manoseada historia los esconde, y a conveniencia homenajéa más a impostores, a falsarios y hasta vulgares choros q se atribuyen obras ajenas. La curiosidad escaséa, y mucho, para mirar más d cerca.
    Saludos, estimado Claudio.

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  4. Tesla, una vida que me interesó en mi niñez. Cerca de casa vivía un ingeniero checo, padre de mis amigos, escapado del totalitarismo, pobre como rata y soberbio creador. El nos habló de Tesla. la misma triste historia, repetida una y otra vez.

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