Friday, September 14, 2012

El Club Gourmet de Bolivia/MONÓCULO


Claudio Ferrufino-Coqueugniot

Conocí a Jorge del Castillo Blanco en la juventud, un día que en camioneta por casualidad nos recogió, a una amiga y a mí, bajando de las alturas de Tiquipaya. Lo vi otras veces, en diversas circunstancias; de allí el tiempo se desbocó y cada uno llenó un vacío de décadas con amagos y secretos de su propia elección. Hoy Jorge es un connotado chef, innovador que no ceja en desafiar las convenciones que obligan a mezclar sabores dentro de márgenes más estrictos de lo que se piensa. Es el fundador de una aventura que ha dado en llamarse el Club Gourmet de Bolivia.

La gastronomía toma, más y más, lugar de privilegio entre las representaciones culturales de las naciones. Programas televisivos de cada país ponen un énfasis que antes hubiera sido inusitado en las cocinas locales. Aprender de los vericuetos de la culinaria chiapaneca, por ejemplo, emula casi el placer de adentrarse en su arqueología o su historia. Oaxaca, tamales de Michoacán, corderos hervidos de las islas escocesas, won tons chinos, kebobs sirios, hierbas marroquíes, presentan una novedosa faz de las razas: el conocimiento a través del sabor, el aroma, las especias, las combinaciones, los ritos; tan distintos todos, y sin embargo tan similares. Si algo nos acerca, aparte del nacer y del morir, es la comida. Allí, en las astucias para hallar el placer que da el alimento, los seres humanos, parecemos hermanos, aunque las formas de alcanzar ese placer difieran en las singulares características de cada quien.

Gourmet se asocia a sibarita, exquisito, refinado. Creo que se refiere a la estética de la presentación, la finura del elaborado, la delicadeza del sabor. Pero los ingredientes son por lo general populares. La cocina gourmet rescata, y semeja paradójico, los ingredientes comunes, los de la tradición del pueblo, convirtiéndolos por don de artesanado, en obras de arte visuales y de gusto. Y ejemplifico ello con una notable cena, hace un mes, del Club Gourmet de Bolivia, en Cochabamba. El menú iniciaba con un cóctel tricolor (los tragos merecen texto aparte). La entrada consistía en trucha ahumada sobre colchón de papa morada, decorada con trozos de ensalada verde y salsa de chirimoya encima del pescado. El arte acá consiste en agarrar elementos nativos: papa morada, chirimoya, y buscar la manera de combinarlos para dar como resultado un plato en extremo delicado, asombroso por su capacidad de encajar productos que en apariencia se repelen, logrando un éxtasis de los sentidos. No cualquiera puede hacerlo. Estamos hablando de un recetario que desafía la tradición empleando sus propios ingredientes pero subvirtiendo sus esquemas.

El plato fuerte, denominado Pabellón Nacional, exponía aún más esta soberbia sedición gastronómica. Medallones de lomo al aroma de cilantro y huacatay. El huacatay, o huacataya, es una hierba anciana de los Andes, solo utilizada en la comida popular, en llajwa principalmente, y olvidada por la sociedad criolla. Jorge la rescata para una carne que podría ser francesa, y que acompaña con una trilogía de papines andinos bañados en salsa de ají colorado, quinua con queso y ají amarillo y un souflé mosaico de motes al pesto de habas (¡!). Digan si podría haber algo más boliviano, más andino que esta presentación. No descollaba, como no lo hace un aliñado gourmet, por la cantidad que tienen las comidas de mercado y que guardan su lógica relacionada al trabajo y a la economía. Las porciones eran las justas para no intoxicarse, o llenarse, y desmerecer el objetivo primario que es paladear el conjunto descubriendo sus sutilezas.

El postre completó un paseo por la geografía de Bolivia con un mousse de tumbo. Hubo vino; tomamos cabernet sauvignon y terruño. Y, antes de la cena, quesos de untar locales, tipo brie y camembert. Los chefs: Jorge del Castillo Blanco y Carlos Araujo Urquidi merecen un aplauso.

Una aventura y una empresa. El Club da cursos y constantemente educa en las redes sociales.
12/09/12

Publicado en Puntos de vista (Los Tiempos/Cochabamba), 14/09/2012

Foto: Rocoto relleno arequipeño

2 comments:

  1. Yo tienho un blogue, y estoy lhe chamando para visitar-me, y juntos seguirmos por eles.
    Estoy la esperar
    Abrazos
    www.josemariacosta.com

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