Tuesday, June 7, 2011

Jules Pascin (1885-1930)/RETRATOS AL AZAR


Pintor judío búlgaro, de la Escuela de París.

Por fin, después del vacío, tengo vino a mano, vino negro, sangre de diablo.

Así me acerco a Jules Pascin. Ubícome al lado de la ventana, en su taller; las mujeres ruedan, sus mujeres tristes, grises, opacas…

Compartimos la ebriedad. Pascin escancia gotas en mis cabellos; el ácido de sus lágrimas me hace adelantar un paso, rumbo al suicidio.

El es uno de los pocos pintores vivientes con fama. Esfuma cantidades de oro. El oro es el intermediario entre el óleo y el alcohol.

¿Qué observas, Jules Pascin, con tus ojos taciturnos? ¿Gozas reventando de ira en las tabernas? Amas a los parias como amo yo escribir en los márgenes.

La parte más intensa del día es el crepúsculo. Quizá por eso pintas mujeres crepusculares.

Rodeado de prostitutas estás solo…
Rodeado de pinturas estás solo…

Y una vez, cualquier vez, que no marcarán en el calendario, te mueres. Y nadie te encuentra. A los cuatro días ven la cuerda en que cuelgas. Miran la sangre de tus muñecas, en la pared. Tu sangre escrita dice: Adiós, Lucy, y Lucy no está. Nadie está…

Tan sólo la cuerda se mece, ya huérfana de ti.
11.6.86

Publicado en Suplemento Literario (HOY/La Paz), 3/5/92

Imagen: Acuarela de Pascin

1 comment:

  1. Soberbio! Tremendamente dramático en su profundidad.

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